La Xunta flexibilizará la normativa eólica para facilitar la repotenciación de los parques de Galicia
El Gobierno gallego quiere elevar del 10 % al 20 % el margen de potencia para tramitar una repotenciación como modificación no sustancial. Analizamos las ventajas, los riesgos ambientales y las polémicas vecinales.
La Xunta de Galicia prepara un nuevo cambio en la normativa eólica para facilitar la modernización de los parques que ya están en funcionamiento. El Gobierno gallego quiere elevar del 10 % al 20 % la variación máxima de potencia autorizada que permite tramitar una repotenciación como una modificación no sustancial de la instalación original, una medida con la que pretende reducir los obstáculos administrativos y favorecer la sustitución de los aerogeneradores antiguos por modelos más modernos.
El anuncio lo realizó la conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, el 15 de octubre de 2026, durante una visita al parque eólico de Muras, en Lugo. La modificación se incorporará, según lo anunciado, a la ley de acompañamiento de los presupuestos autonómicos de 2027. Por tanto, se trata de un cambio normativo previsto, no de una medida que deba darse ya por aprobada y en vigor.
La iniciativa reabre un debate recurrente en Galicia: cómo aumentar la producción de energía renovable sin extender innecesariamente la ocupación del territorio y sin agravar los efectos sobre el paisaje, la fauna y las poblaciones próximas.
La repotenciación puede permitir producir más electricidad con menos aerogeneradores, pero también plantea interrogantes sobre la altura de los nuevos molinos, su impacto visual, las condiciones de autorización y la participación de las comunidades afectadas.
Qué cambia la Xunta en la normativa de los parques eólicos
El cambio anunciado pretende ampliar el margen de variación de potencia que permite considerar una actuación como una modificación no sustancial de un parque eólico.
Hasta ahora, ese margen se situaba en el 10 %. La propuesta de la Xunta lo elevará al 20 %, con el objetivo de que determinadas actuaciones de modernización puedan seguir una tramitación menos compleja que la exigida para modificaciones consideradas sustanciales.
La diferencia es importante para los promotores. Al sustituir aerogeneradores antiguos por otros tecnológicamente más avanzados, puede cambiar la potencia individual de las máquinas y el rendimiento de la instalación, aunque se mantengan buena parte de las infraestructuras existentes.
Con el nuevo margen, el Ejecutivo gallego busca facilitar que las empresas actualicen sus parques y aprovechen los avances tecnológicos sin tener que afrontar en todos los casos procedimientos más largos.
Sin embargo, el cambio no supone una autorización automática para aumentar la potencia de cualquier parque ni elimina las obligaciones ambientales aplicables. Cada proyecto deberá ajustarse a las condiciones que correspondan y a la autorización administrativa que necesite.
La Xunta defiende que el objetivo es obtener más energía renovable con menos aerogeneradores y reducir la ocupación del territorio. El alcance real de la simplificación dependerá de cómo quede redactada la norma y de su aplicación a cada expediente.
Fuente: Xunta de Galicia, 15 de octubre de 2026: cambio normativo para facilitar la repotenciación eólica.
Qué es la repotenciación de un parque eólico
La repotenciación consiste en sustituir los aerogeneradores antiguos por otros más modernos y eficientes, aprovechando, cuando resulta viable, parte de las infraestructuras que ya existen.
Los parques eólicos tienen una vida útil prevista que suele situarse en torno a los 20-25 años. Cuando los equipos envejecen, su tecnología puede quedar desfasada frente a los nuevos modelos, capaces de aprovechar mejor el viento y generar más electricidad por máquina.
En lugar de instalar más molinos en una zona, la repotenciación permite reducir su número y concentrar la producción en menos aerogeneradores.
El proceso puede incluir:
- Desmontaje y retirada de los molinos antiguos.
- Instalación de aerogeneradores nuevos, normalmente más grandes y eficientes.
- Adaptación de cimentaciones, cableado y otros elementos eléctricos.
- Actualización de los sistemas de control y conexión a la red.
- Restauración de los terrenos que dejan de estar ocupados por las instalaciones anteriores.
- Incorporación de medidas de seguimiento y protección de la fauna.
No obstante, mantener un parque en el mismo emplazamiento no significa que el proyecto carezca de nuevos impactos. Los aerogeneradores modernos pueden tener rotores de mayor diámetro y alcanzar alturas superiores, lo que modifica su presencia en el paisaje y puede alterar las condiciones ambientales que se evaluaron cuando se construyó la instalación original.
Galicia ya tiene proyectos de repotenciación en marcha
La Xunta está impulsando la modernización de parques eólicos antiguos. Según los datos difundidos por el Gobierno gallego el 15 de octubre, hay 24 parques con actuaciones de repotenciación terminadas, en ejecución o solicitadas.
El conjunto de estos proyectos permitiría pasar de 1.047 aerogeneradores a 150, es decir, retirar 897 molinos, una reducción superior al 85 %. La Administración autonómica estima que la producción energética aumentaría alrededor de un 35 %.
Son cifras correspondientes al conjunto de proyectos citados por la Xunta, no a instalaciones que estén todas terminadas ni a resultados ya obtenidos en todos los parques.
Muras: de 74 aerogeneradores a 11
Uno de los ejemplos utilizados por la Xunta para explicar la estrategia es el parque eólico de Muras, en Lugo. La repotenciación prevé sustituir 74 aerogeneradores antiguos por 11 nuevos, manteniendo una potencia autorizada de 47,3 megavatios.
La actuación también contempla medidas específicas para proteger la fauna, especialmente las aves, y liberar entre 25 y 30 hectáreas de terreno una vez finalizadas las obras, según la información autonómica.
El ejemplo ilustra el principal argumento a favor de la repotenciación: reducir el número de máquinas y la superficie ocupada por determinados elementos del parque sin renunciar a la producción de energía renovable.
Sin embargo, el resultado ambiental debe valorarse también atendiendo al tamaño y la ubicación de los nuevos aerogeneradores, la restauración de los terrenos, los accesos necesarios y los efectos sobre el entorno.
Fuente: Europa Press, 15 de octubre de 2026: la Xunta plantea elevar del 10 % al 20 % el margen de potencia.
Las ventajas de repotenciar los parques eólicos de Galicia
La modernización de las instalaciones puede aportar beneficios energéticos y territoriales. No obstante, su alcance depende de las características de cada parque y de cómo se ejecute el proyecto.
1. Más electricidad con menos molinos
Los aerogeneradores actuales pueden generar más electricidad que los modelos antiguos gracias a sus avances tecnológicos, rotores de mayor tamaño y sistemas de control más eficientes.
Esto permite aumentar la producción anual sin necesidad de incrementar en la misma proporción el número de máquinas instaladas.
En Galicia, donde existen parques eólicos que llevan décadas en funcionamiento, la actualización de los equipos puede mejorar el aprovechamiento de zonas que ya cuentan con infraestructuras de generación.
2. Menor ocupación por aerogeneradores
Cuando una repotenciación reduce considerablemente el número de molinos, puede liberar parte del terreno ocupado por las máquinas y sus elementos asociados.
Esto no significa que desaparezca toda la huella del parque: pueden mantenerse pistas, líneas eléctricas, subestaciones y otras infraestructuras. Además, los nuevos aerogeneradores pueden necesitar cimentaciones mayores y obras de adaptación.
Por eso, para determinar cuánto terreno se recupera realmente hay que comparar la ocupación anterior y posterior y comprobar qué espacios se restauran.
3. Aprovechamiento de infraestructuras existentes
En determinados proyectos es posible reutilizar parte de las conexiones eléctricas y de la infraestructura de evacuación, aunque sea necesario adaptar algunos componentes.
Evitar la construcción de nuevas infraestructuras puede reducir costes, plazos y parte de los impactos asociados a las obras. Sin embargo, no siempre es posible mantener todos los elementos existentes: dependerá de su estado, de las características de los nuevos equipos y de las condiciones técnicas de conexión.
4. Reducción de emisiones frente a la generación fósil
La electricidad eólica no necesita quemar combustibles fósiles durante su generación. Una mayor producción renovable puede contribuir a reducir las emisiones del sistema eléctrico cuando sustituye a generación más contaminante.
El beneficio climático de una repotenciación depende de la electricidad adicional que realmente se produzca, de qué generación desplace y de las emisiones asociadas a fabricar, transportar, instalar y retirar los equipos.
5. Posibilidad de mejorar la protección ambiental
Los nuevos equipos permiten incorporar sistemas de detección de fauna, paradas selectivas y otras medidas de protección que no siempre estaban disponibles cuando se diseñaron los parques antiguos.
La repotenciación también puede servir para revisar los impactos de la instalación y corregir problemas detectados durante su funcionamiento.
Pero la tecnología, por sí sola, no garantiza una reducción del impacto: la ubicación de los molinos, las especies presentes y el seguimiento efectivo de las medidas siguen siendo determinantes.
Los inconvenientes: molinos más altos y nuevos impactos sobre el territorio
La reducción del número de aerogeneradores no elimina automáticamente todos los efectos de un parque eólico. De hecho, algunas características de los equipos modernos pueden generar impactos diferentes a los de las instalaciones originales.
El impacto visual puede cambiar, pero no desaparecer
Los aerogeneradores actuales suelen tener rotores más grandes y pueden alcanzar mayores alturas. Aunque haya menos máquinas, cada una puede resultar visible desde más puntos del territorio.
Esto importa especialmente en zonas de montaña, paisajes rurales, miradores y entornos con valor turístico o patrimonial. La evaluación debe considerar tanto el efecto de cada molino como la visión conjunta del parque desde pueblos, carreteras y espacios naturales.
Afecciones a aves y murciélagos
Los aerogeneradores pueden provocar colisiones de aves y murciélagos, así como alteraciones de sus rutas de vuelo y de sus zonas de alimentación.
Los riesgos varían según las especies presentes, sus hábitos, la época del año y la distribución de las máquinas. La repotenciación puede ofrecer oportunidades para incorporar mejores sistemas de vigilancia, pero también obliga a estudiar cómo afectan los nuevos rotores y la disposición de los aerogeneradores a la fauna local.
Ruido, sombras y proximidad a las viviendas
Los vecinos de las zonas próximas pueden verse afectados por el ruido, el efecto de las sombras intermitentes del rotor o la transformación del paisaje cotidiano.
La intensidad de estas molestias depende de la distancia a las viviendas, las condiciones del terreno, la meteorología y las características de cada instalación. Por eso, los proyectos deben evaluar estos efectos de forma específica y establecer las medidas correctoras que correspondan.
Obras, accesos y líneas eléctricas
La instalación de aerogeneradores nuevos puede exigir ampliar caminos, reforzar pistas, modificar cimentaciones y adaptar infraestructuras eléctricas.
Estas obras pueden provocar movimientos de tierra, pérdida temporal de vegetación, fragmentación de hábitats y molestias durante la construcción. Incluso cuando se aprovecha un parque existente, es necesario comprobar qué infraestructuras pueden conservarse y cuáles deben modificarse.
La retirada de los molinos antiguos también plantea retos
Los aerogeneradores retirados contienen materiales que deben gestionarse adecuadamente. Parte de sus componentes puede reciclarse o reutilizarse, pero las palas y determinados materiales compuestos presentan dificultades de tratamiento.
El desmantelamiento y la restauración de los terrenos deben formar parte de la planificación del proyecto, con responsabilidades y medidas claramente definidas.
Por qué los parques eólicos generan tanta polémica en Galicia
El debate eólico gallego no se limita a decidir si la energía renovable es necesaria. Una parte importante de la controversia gira en torno a dónde se instalan los parques, cómo se autorizan y quién asume los costes y recibe los beneficios.
En distintos territorios, asociaciones vecinales y organizaciones ecologistas han recurrido proyectos por sus posibles efectos sobre la biodiversidad, el paisaje, el patrimonio cultural o la calidad de vida. El sector eólico, por su parte, advierte de que la inseguridad jurídica y los largos procedimientos administrativos dificultan las inversiones necesarias para la transición energética.
Las controversias se repiten en varios frentes.
1. La acumulación de parques en una misma zona
Uno de los principales motivos de conflicto es el efecto conjunto de varias instalaciones próximas.
Un parque puede cumplir determinados requisitos si se analiza de forma aislada, pero la suma de aerogeneradores, pistas y líneas eléctricas puede producir una presión mayor sobre el paisaje, la fauna y los núcleos rurales.
La evaluación ambiental debe estudiar esos efectos acumulativos y sinérgicos, no limitarse a valorar cada máquina de forma independiente. Esta cuestión ha aparecido en litigios recientes sobre proyectos eólicos gallegos.
En julio de 2026, por ejemplo, el Tribunal Supremo anuló la autorización del parque eólico Moeche al considerar insuficiente el análisis de los efectos acumulativos con las instalaciones de su entorno. La resolución demuestra que la modernización y el desarrollo de la energía eólica no eliminan la obligación de justificar adecuadamente los impactos ambientales de cada proyecto.
2. El paisaje y el patrimonio cultural
Galicia cuenta con paisajes rurales, sierras, miradores, rutas de senderismo y bienes patrimoniales que forman parte de su atractivo turístico y de la identidad de muchas comunidades.
La presencia de aerogeneradores puede alterar las vistas y generar conflictos cuando las instalaciones se proyectan cerca de lugares de interés paisajístico, rutas históricas o elementos patrimoniales.
La dificultad consiste en conciliar la producción renovable con la protección de esos valores. La evaluación debe analizar la visibilidad del conjunto, los puntos desde los que se percibe el parque y las alternativas posibles para reducir los impactos.
3. La participación de los vecinos y la distribución de beneficios
Otra polémica recurrente es cómo se informa y se escucha a las comunidades afectadas antes de autorizar los proyectos.
Las cuestiones económicas también influyen: los promotores obtienen ingresos por la generación de electricidad, mientras que los municipios y propietarios pueden recibir determinadas compensaciones, alquileres o ingresos fiscales, según cada caso.
Esto no garantiza que todos los vecinos perciban beneficios equivalentes ni que desaparezcan las molestias. Por ello, la transparencia sobre los acuerdos, la participación pública y la distribución de los retornos económicos son elementos importantes para la aceptación social.
4. Los litigios y la seguridad jurídica
Los procedimientos judiciales se han convertido en una parte central del debate eólico gallego. Las impugnaciones pueden responder a cuestiones ambientales, defectos en los estudios de impacto o problemas en la tramitación administrativa.
Las sentencias no implican que todos los parques sean incompatibles con el medio ambiente. Determinan si un proyecto concreto cumple la normativa aplicable y si la evaluación realizada resulta suficiente.
La Xunta y el sector eólico defienden una tramitación más ágil para desplegar las renovables y modernizar las instalaciones existentes. Las organizaciones críticas reclaman que esa agilización no reduzca el rigor de las evaluaciones ni las garantías de participación.
El reto es evitar tanto las demoras injustificadas como la aprobación de proyectos con deficiencias ambientales o administrativas.
¿La nueva normativa permitirá instalar molinos más grandes?
La modificación anunciada por la Xunta está dirigida a facilitar determinadas repotenciaciones, ampliando el margen de variación de potencia que puede considerarse una modificación no sustancial.
Esto puede facilitar la actualización tecnológica de parques existentes, pero no significa que cualquier promotor pueda sustituir los molinos antiguos por otros de mayor tamaño sin más trámites.
La autorización dependerá de las condiciones del proyecto, de la potencia permitida, de las infraestructuras de conexión y de las obligaciones ambientales y administrativas aplicables. La simplificación de una parte del procedimiento tampoco elimina necesariamente la necesidad de evaluar impactos cuando las características de la actuación lo requieran.
Además, la normativa gallega sobre repotenciación ha tenido un recorrido jurídico complejo. La Ley 5/2024 incorporó una obligación de repotenciar determinados parques antiguos, pero la disposición relativa a esa obligación quedó suspendida tras la admisión a trámite de un recurso de inconstitucionalidad en 2026. Esa suspensión debe distinguirse del nuevo cambio anunciado en octubre, que pretende modificar el margen para tramitar ciertas actuaciones como no sustanciales.
La evolución legislativa será importante para conocer las condiciones definitivas de las futuras repotenciaciones.
Fuentes: BOE, Ley 8/2009 de aprovechamiento eólico en Galicia, texto consolidado, y Europa Press, 15 de octubre de 2026.
El reto de Galicia: producir más energía sin aumentar la presión sobre el territorio
La repotenciación puede ser una herramienta útil para mejorar el rendimiento de los parques eólicos existentes. Reducir el número de molinos, aprovechar parte de las infraestructuras y producir más electricidad con equipos modernos son ventajas potenciales que merece la pena evaluar.
Pero el balance no puede limitarse al número de aerogeneradores retirados o a la cantidad de energía generada. También es necesario conocer qué terrenos se restauran, cómo evolucionan los impactos sobre la fauna, qué ocurre con el paisaje y qué medidas se adoptan para responder a las preocupaciones de los vecinos.
La nueva normativa anunciada por la Xunta busca facilitar ese proceso reduciendo los obstáculos administrativos para determinadas actuaciones. Su resultado dependerá de la redacción final de la ley, de cómo se aplique y de que la simplificación de trámites sea compatible con una evaluación ambiental rigurosa.
En una comunidad donde la energía eólica tiene un peso importante y donde numerosos proyectos han generado controversia, la cuestión de fondo seguirá siendo la misma: cómo modernizar las instalaciones y avanzar en la transición energética sin trasladar una parte desproporcionada de los costes ambientales y territoriales a las comunidades rurales.
Fuentes consultadas
- Xunta de Galicia: cambio anunciado en la normativa de repotenciación eólica, 15 de octubre de 2026
- Europa Press: la Xunta elevará del 10 % al 20 % el margen de potencia para facilitar repotenciaciones, 15 de octubre de 2026
- Xunta de Galicia: proyectos de repotenciación en Galicia
- BOE: Ley 8/2009, de aprovechamiento eólico en Galicia, texto consolidado
- Tribunal Supremo: resolución sobre el parque eólico Moeche, julio de 2026
- Reuters: conflictos judiciales y sociales en torno a la energía eólica en Galicia
Información elaborada con datos publicados hasta el 19 de octubre de 2026. El cambio normativo anunciado para la ley de acompañamiento de los presupuestos de 2027 deberá confirmarse en el texto legal definitivo.