La Xunta rebaja el IRPF en Galicia y reduce los impuestos al comprar vivienda y heredar una empresa
La bajada de los cuatro primeros tramos autonómicos de la renta tendrá efectos retroactivos desde enero de 2026 y se notará en la declaración de 2027. Los presupuestos gallegos también reducen el impuesto de las escrituras y amplían las ventajas fiscales para la sucesión de pequeños negocios familiares.
La Xunta de Galicia ha aprobado el proyecto de presupuestos para 2027 con cuatro medidas de rebaja fiscal que afectarán a contribuyentes, compradores de vivienda y empresas familiares. El paquete incluye una reducción de 0,25 puntos porcentuales en los cuatro primeros tramos autonómicos del IRPF, una rebaja del impuesto sobre actos jurídicos documentados y nuevas facilidades para transmitir negocios entre generaciones.
El presidente gallego, Alfonso Rueda, y el conselleiro de Facenda, Miguel Corgos, presentaron las medidas el viernes 16 de octubre. El objetivo anunciado por el Gobierno autonómico es aliviar el impacto de la inflación sobre el poder adquisitivo, facilitar el acceso a la vivienda y evitar que la jubilación de los propietarios de pequeños negocios termine provocando su cierre.
Las cuentas de la Xunta para 2027 ascienden a 15.158 millones de euros, un 6,4 % más que el presupuesto vigente. El proyecto deberá completar su tramitación parlamentaria antes de entrar en vigor el próximo año. No obstante, la rebaja del IRPF se aplicará con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026, según el anuncio del Ejecutivo gallego.
Cuánto bajará el IRPF en Galicia y quién se beneficiará
La principal medida para los hogares gallegos es la reducción de 0,25 puntos porcentuales en los cuatro primeros tramos autonómicos del impuesto sobre la renta. La modificación alcanza a las bases liquidables generales de hasta 60.000 euros y busca compensar parcialmente la pérdida de poder adquisitivo derivada del encarecimiento de los precios.
Los tipos autonómicos anunciados quedarán de la siguiente manera:
- Primer tramo: del 9 % al 8,75 %.
- Segundo tramo: del 11,65 % al 11,4 %.
- Tercer tramo: del 14,9 % al 14,65 %.
- Cuarto tramo: del 18,4 % al 18,15 %.
La rebaja se aplicará a los ingresos de 2026, por lo que los contribuyentes podrán beneficiarse de ella en la campaña de la renta de 2027, cuando se declaren los rendimientos obtenidos durante este año.
El ahorro dependerá de la base liquidable, de cómo se distribuyan los ingresos entre los tramos y de las circunstancias personales y familiares de cada contribuyente. Como referencia orientativa, una base liquidable general de 20.000 euros podría generar un ahorro autonómico de alrededor de 50 euros si toda esa base estuviera sujeta a la reducción anunciada. Para una base de 40.000 euros, el ahorro podría rondar los 100 euros, y para una de 60.000 euros, los 150 euros.
Estas cifras son estimaciones simplificadas, no cálculos definitivos de una declaración individual. La cuota final depende de la aplicación completa de la escala y de los demás elementos de la declaración.
La medida beneficia a trabajadores por cuenta ajena, pensionistas y autónomos cuyos rendimientos tributen en la base liquidable general del IRPF. Sin embargo, no supone una rebaja del 0,25 % de todos los ingresos ni un descuento idéntico para todos los contribuyentes.
¿Qué cambia para los autónomos?
Los trabajadores por cuenta propia que tributan en estimación directa también pueden beneficiarse de la reducción, ya que sus rendimientos de actividad económica se integran, con carácter general, en la base imponible general del IRPF.
El efecto será especialmente relevante para quienes tengan beneficios modestos o medios, aunque el ahorro dependerá de su situación fiscal. Un autónomo con gastos elevados, rendimientos reducidos o una base liquidable baja no obtendrá necesariamente el mismo beneficio que otro con ingresos superiores.
Conviene tener en cuenta que esta medida afecta al impuesto sobre la renta, no a las cuotas de autónomos a la Seguridad Social, al IVA ni a los pagos fraccionados de forma automática. La rebaja anunciada tampoco implica que los profesionales deban modificar por su cuenta sus obligaciones fiscales actuales.
Para los pequeños negocios, el beneficio será, por tanto, un alivio limitado de la factura fiscal personal del titular, no una reducción general de los costes de funcionamiento de la actividad.
Comprar una vivienda en Galicia será algo más barato en determinadas operaciones
La segunda gran línea de actuación se centra en el impuesto sobre actos jurídicos documentados (AJD), un tributo que grava determinados documentos notariales y que puede afectar a la compra de vivienda nueva y a otras operaciones relacionadas con la construcción.
La Xunta reducirá el tipo general del 1,5 % al 1,2 %. La diferencia es de tres décimas de punto porcentual, por lo que el ahorro dependerá del importe sujeto a tributación.
Por ejemplo, en una operación con una base imponible de 200.000 euros a la que resulte aplicable el tipo general, el impuesto pasaría de 3.000 a 2.400 euros: 600 euros menos. Se trata de un ejemplo ilustrativo que presupone que toda esa base tributa al tipo general y que no se aplica ningún tipo reducido ni beneficio específico.
La medida puede beneficiar a compradores de vivienda nueva y a otras personas o empresas que realicen operaciones sujetas al impuesto. También puede reducir determinados costes notariales y fiscales vinculados a la promoción inmobiliaria.
Además, la Xunta contempla una bonificación del 100 % de la cuota para operaciones vinculadas a la construcción o adquisición de vivienda protegida, de acuerdo con las condiciones que se establezcan en la normativa.
¿Bajará el precio de la vivienda?
El ahorro tributario puede reducir parte de los costes asociados a la compraventa y a la promoción, pero no garantiza por sí solo una bajada equivalente del precio final de los inmuebles.
En el caso de determinadas operaciones relacionadas con la construcción, la Administración autonómica ha señalado que el ahorro deberá repercutirse en el precio final de la vivienda y que podrá comprobar que se cumple esta condición.
Para quienes buscan comprar una casa, la rebaja es una ayuda económica concreta, pero no resuelve por sí misma los principales obstáculos de acceso a la vivienda: el precio de mercado, la escasez de oferta en determinadas zonas, la disponibilidad de suelo y la capacidad de ahorro para afrontar la entrada y la financiación hipotecaria.
También es importante distinguir entre vivienda nueva y usada. El AJD y el IVA suelen intervenir en la compra de vivienda nueva, mientras que la vivienda usada tributa generalmente por el impuesto sobre transmisiones patrimoniales. Por tanto, la rebaja del tipo general del AJD no debe interpretarse como un descuento automático para cualquier compraventa inmobiliaria.
La Xunta amplía las ventajas fiscales para heredar una empresa familiar
Otra de las medidas busca facilitar el relevo generacional de pequeños negocios y pymes familiares. El Ejecutivo gallego ampliará el acceso a la reducción del 99 % en el impuesto sobre sucesiones y donaciones por la transmisión de empresas familiares.
La novedad es que el beneficio podrá extenderse a personas que no formen parte del núcleo familiar más próximo, siempre que cumplan las condiciones previstas. Según lo anunciado por la Xunta, podrán acogerse familiares hasta el tercer grado de afinidad y, en determinados casos, hasta el cuarto grado si llevan más de cinco años trabajando en la empresa.
También se contempla que puedan beneficiarse trabajadores con al menos diez años de antigüedad en el negocio o cinco años en puestos de dirección, independientemente de que exista parentesco con el titular.
El objetivo es ampliar las posibilidades de continuidad de empresas viables cuando sus propietarios se jubilan, fallecen o deciden transmitir el negocio. Hasta ahora, el acceso a esta ventaja estaba más limitado por los requisitos de parentesco.
Qué supone para las pequeñas empresas
En Galicia, donde numerosos negocios dependen de sus propietarios y de la participación de familiares, facilitar el relevo puede ayudar a evitar cierres por falta de sucesores directos. La ampliación también abre la puerta a que trabajadores con experiencia o directivos que conocen el funcionamiento de la empresa puedan asumir su continuidad.
La reducción del 99 % puede representar un ahorro fiscal importante cuando se cumplen todos los requisitos legales. Sin embargo, no significa que cualquier transmisión de un negocio esté automáticamente exenta de impuestos: será necesario comprobar las condiciones exigidas para la empresa, la persona beneficiaria y la operación concreta.
Para los autónomos que gestionan un negocio familiar, la medida puede hacer más viable la planificación de la jubilación y la transmisión de la actividad. Para los trabajadores, supone una posible vía para acceder a la propiedad de una empresa en la que llevan años trabajando.
La reforma no elimina, en cualquier caso, los retos económicos del relevo generacional. El sucesor deberá poder asumir la gestión, la financiación y las obligaciones laborales y comerciales del negocio, además de cumplir los requisitos fiscales.
Qué efectos tendrán las rebajas fiscales en la economía gallega
Las medidas aprobadas por el Consello de la Xunta persiguen tres objetivos: aliviar la presión fiscal sobre los hogares, reducir determinados costes de acceso a la vivienda y facilitar la continuidad de las empresas familiares.
El impacto inmediato de la rebaja del IRPF será relativamente moderado para muchos contribuyentes, aunque llegará a un número amplio de personas. Su aplicación retroactiva desde enero de 2026 permitirá que el efecto se refleje en la próxima declaración de la renta, en lugar de esperar a los ingresos de 2027.
La rebaja del AJD concentra sus efectos en las operaciones sujetas a este impuesto, de modo que beneficiará especialmente a determinados compradores, promotores y operaciones vinculadas a la vivienda protegida. En este ámbito, el resultado sobre el precio final dependerá de cómo se trasladen los menores costes a los compradores.
La ampliación de los beneficios fiscales para la transmisión de empresas familiares tiene un alcance más específico, pero puede ser relevante para evitar que negocios rentables desaparezcan por dificultades en el relevo generacional.
En conjunto, las medidas ofrecen un alivio fiscal a distintos perfiles de contribuyentes, pero su efecto sobre el coste de la vida dependerá de cuánto ahorre cada hogar, de la evolución de los precios y de la capacidad de estas iniciativas para estimular la oferta de vivienda y mantener la actividad empresarial en Galicia.