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Historia · Siglos VIII a. C. – I d. C.

La cultura castreña: los castros de Galicia, su vida y su legado

Qué fue la cultura castreña, cuándo y cómo vivían sus gentes, cómo era un castro, qué pasó con la conquista romana y qué castros de Galicia puedes visitar.

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Vista elevada del Castro de Baroña, con los cimientos circulares de las casas castreñas sobre la roca y la playa de Arealonga al fondo
Foto: AnaisGoepner · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons · Créditos

La cultura castreña (o castrexa) es la civilización de la Edad del Hierro que ocupó el noroeste de la península ibérica durante casi un milenio. Sus gentes vivían en los castros, poblados fortificados con murallas y casas de piedra circulares, y dejaron un legado visible en Galicia en forma de miles de yacimientos, esculturas de granito y joyas de oro como los torques. Es una de las etapas más importantes de la historia de Galicia: los gallaeci, o galaicos, a quienes los romanos conocieron al conquistar el noroeste, eran los habitantes de estos castros.

Esta página explica cuándo existió esta cultura, cómo era un castro, cómo vivían sus habitantes, qué sabemos de su sociedad y su religión, cómo terminó y qué castros puedes visitar hoy.

La cultura castreña en resumen

  • Cuándo: desde los primeros siglos del primer milenio a. C., con una gran expansión a partir del siglo VI a. C. y su final con la conquista y romanización, entre los siglos I a. C. y II d. C.
  • Dónde: el noroeste peninsular: Galicia, el norte de Portugal, el occidente de Asturias y áreas del oeste de León y Zamora.
  • Cuántos castros: más de 3.000 yacimientos catalogados en Galicia, aunque las estimaciones van de 2.000 a 5.000 y solo unos cientos son visibles.
  • Cómo vivían: en aldeas amuralladas, de la agricultura, la ganadería, la pesca, el marisqueo y la metalurgia.
  • Qué dejaron: los propios castros, esculturas de granito como los guerreros y las pedras formosas, y joyas de oro como torques y diademas.

Cronología: de la Edad del Bronce a Roma

Los especialistas dividen la cultura castreña en etapas, aunque las fechas varían según la fuente:

  • Formación (hacia los siglos IX-V a. C.). La cultura surge como evolución de las comunidades de la Edad del Bronce atlántica. Los primeros castros eran aldeas pequeñas.
  • Apogeo (siglos IV-I a. C.). A partir del siglo VI a. C. se produce una fuerte expansión, con cientos de nuevos castros. Desde el siglo II a. C. algunos se convierten en grandes poblados casi urbanos, los oppida (en Galicia, cividades; en Portugal, citânias).
  • Fase castrexo-romana (siglos I a. C.-I d. C.). Tras la conquista romana, los castros se transforman o se abandonan.

Cómo era un castro

Un castro es un poblado fortificado, con frecuencia en un lugar elevado, aunque más de la mitad de los conocidos no están en cimas. Según la geografía se distinguen:

Estructuras circulares del Castro de Santa Trega, en A Guarda (Pontevedra)
Estructuras circulares del Castro de Santa Trega, en A Guarda (Pontevedra) Foto: Luis Miguel Bugallo Sánchez (Lmbuga) · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons
  • Castros de interior: los más numerosos, en colinas pequeñas y de planta circular u oval.
  • Castros de montaña: aprovechan una ladera y su desnivel.
  • Castros costeros: se adaptan a promontorios y tienen murallas y fosos monumentales, como el de Baroña.

La muralla y los fosos

La muralla, a veces precedida de un foso, es el elemento más visible. Su función era defensiva, pero algunos investigadores creen que también tuvo un papel simbólico o de prestigio. Los castros más grandes podían tener varias líneas de murallas.

Las casas castreñas

Las viviendas eran de piedra, de planta circular u oval (también las hubo rectangulares) y cubierta vegetal, con unos 5 o 6 metros de diámetro y un hogar central. Se agrupaban en núcleos familiares alrededor de patios, con almacenes y talleres. Tras el contacto con Roma aparecen las casas de patio y las calles empedradas, con una planificación más clara, como en San Cibrao de Las.

Las saunas castreñas y las pedras formosas

Algunos castros tenían saunas de vapor, edificios de planta rectangular con un horno, que se han hallado en unos 17 castros. Se asocian a la vida social y, posiblemente, a ritos de iniciación. Las pedras formosas eran grandes losas de granito, ricamente decoradas, que enmarcaban la entrada a la sala interior de estas saunas.

Cómo vivían los castreños

  • Agricultura: cultivaban cereales como el trigo o el mijo, legumbres y hortalizas, y también elaboraban cerveza, según los autores antiguos. Los huertos se situaban junto al castro y los campos más lejos.
  • Ganadería: criaban sobre todo vacuno y ovino, además de cerdos y caballos, y cazaban ciervos y jabalíes.
  • Mar: pescaban y marisqueaban, y las comunidades costeras usaban anzuelos y pesas de red.
  • Minería y metalurgia: trabajaron el bronce y, más tarde, el hierro, y explotaron oro, estaño y otros metales, que atrajeron a comerciantes y conquistadores.
  • Comercio: desde el siglo VI a. C. llegaron a la costa mercaderes mediterráneos con vino, vidrio y cerámica fina, y la zona formaba parte de las rutas atlánticas.

Sociedad, lengua y religión

Una sociedad sin Estado

No existía un Estado ni una autoridad superior: la cohesión la daban instituciones comunitarias. Según las fuentes romanas, la unidad básica era el clan, seguido de la centuria, dirigida por un jefe (princeps), y del populus (o civitas), que agrupaba varios castros. Las diferencias sociales fueron creciendo con el tiempo y variaban de una zona a otra.

Los autores romanos distinguían entre los gallaeci lucenses (16 populi en el norte) y los gallaeci bracaros (24 civitates en el sur). De ahí viene el nombre de Gallaecia.

¿Eran celtas?

Es un debate abierto. Cerca de la mitad de los topónimos prerromanos de la antigua Gallaecia parecen celtas, y los autores clásicos consideraban celtas a casi todos los pueblos del noroeste. Otros investigadores sostienen que los castreños eran una población local con influencias celtas, y que no hay pruebas de una invasión celta de Galicia. Aquí no tomamos partido: no hay consenso.

Los dioses castreños

Conocemos unos cien nombres de divinidades, como Cosus (guerra), Bandua (protección de la comunidad) o Nabia (ríos y valles), aunque muchos podrían ser el mismo dios con nombres locales. Hay indicios de sacrificios de animales y de cabezas cortadas esculpidas. Los ritos funerarios son casi desconocidos: no se han encontrado necrópolis, lo que sigue siendo uno de los grandes misterios de esta cultura.

Escultura y orfebrería

  • Escultura en granito: guerreros de pie, estatuas sedentes, cabezas cortadas, las pedras formosas y decoración geométrica con espirales, rosetas y triskeles.
  • Orfebrería de oro: se conocen unos 120 torques de oro en varios estilos regionales, además de diademas, brazaletes y arracadas. Combinan una tradición del centro de Europa con influencias mediterráneas. Entre las piezas más conocidas, el torque de Burela y el casco de Leiro, datados hacia los siglos VII-VI a. C.
Ídolo femenino hallado en el Castro de San Cibrao de Las (San Amaro, Ourense)
Ídolo femenino hallado en el Castro de San Cibrao de Las (San Amaro, Ourense) Foto: Jl FilpoC · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

El final de la cultura castreña: la conquista romana

Los galaicos aparecen en la historia romana hacia el siglo II a. C. En el año 137 a. C., el general Décimo Junio Bruto dirigió una campaña en el norte y recibió el sobrenombre de Callaicus (el galaico). La conquista se consolidó con las campañas de Augusto, entre los años 29 y 19 a. C.

Después de la conquista, muchos castros se abandonaron y se crearon nuevos asentamientos, sin murallas, en llanuras y valles. Hacia el siglo II d. C. la mayoría de los castros estaban abandonados o se reutilizaban como santuarios, aunque algunos siguieron habitados hasta la llegada de los suevos. Es el comienzo de la romanización de Galicia.

Los castros más importantes de Galicia

Estos son los castros más conocidos de Galicia. Cada uno tiene su propia página, con su historia, sus excavaciones y consejos para visitarlo.

Además de estos seis, merecen una visita Castromao (Celanova, Ourense) y el Monte do Facho (Cangas, Pontevedra), así como las citânias portuguesas de Briteiros o Sanfins.

Los horarios, tarifas y el estado de conservación de cada yacimiento cambian: consulta la información oficial antes de ir.

Mitos y realidades sobre los castreños

  • Los dólmenes no son castreños. Los monumentos megalíticos, como Dombate o Axeitos, son varios milenios anteriores a los castros: pertenecen al Neolítico, no a la Edad del Hierro.
  • No eran un pueblo uniforme. Los castros presentan una gran diversidad regional, y la imagen de una sociedad homogénea y belicosa es una simplificación.
  • La Santa Compaña y las mouras son leyendas del folclore, no hechos documentados. A veces se interpretan como posibles ecos de creencias antiguas, pero no hay pruebas.
  • Las fuentes escritas son ajenas. Casi todo lo que sabemos de su sociedad procede de autores griegos y romanos como Estrabón, y de la arqueología.
Dolmen de Dombate, en Cabana de Bergantiños (A Coruña): un monumento neolítico, muy anterior a los castros
Dolmen de Dombate, en Cabana de Bergantiños (A Coruña): un monumento neolítico, muy anterior a los castros Foto: Piquito · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

Cómo visitar un castro

  • Calzado cómodo: muchos castros están en lo alto de un monte o sobre rocas.
  • Respeta las estructuras: no te subas a los muros ni te lleves piedras o cerámica.
  • Revisa horarios y tarifas: unos yacimientos son de acceso libre y otros tienen parque o museo con horario propio.
  • Combínalo con la costa o el interior: Baroña y Santa Trega están en las Rías Baixas, Viladonga en la provincia de Lugo, San Cibrao de Las en Ourense y Elviña en A Coruña.

Preguntas frecuentes sobre la cultura castreña

¿Qué fue la cultura castreña?

Fue la cultura de la Edad del Hierro del noroeste peninsular, caracterizada por los castros, poblados fortificados de casas circulares de piedra. Existió desde los primeros siglos del primer milenio a. C. hasta la conquista y romanización de la zona.

¿Cuándo vivieron los castreños?

Entre los siglos VIII a. C. y I d. C., aproximadamente. Su apogeo se sitúa entre los siglos IV y I a. C. Tras la conquista romana, muchos castros se abandonaron y otros se transformaron.

¿Cuántos castros hay en Galicia?

Se han catalogado más de 3.000 castros, aunque las estimaciones van de 2.000 a 5.000 y solo unos cientos son visibles. Puede haber muchos sin descubrir.

¿Eran celtas los castreños?

Es un tema debatido. Hay topónimos y nombres de dioses de origen celta, pero no hay consenso entre los investigadores sobre si los castreños eran celtas, o una población local con influencias celtas.

¿Cómo eran las casas castreñas?

Eran de piedra, de planta circular u oval, con cubierta vegetal y un hogar central, de unos 5 o 6 metros de diámetro. Se agrupaban en núcleos familiares alrededor de patios.

¿Qué eran las saunas castreñas?

Eran edificios de vapor, de planta rectangular con un horno, asociados a la vida social y, posiblemente, a ritos de iniciación. Las pedras formosas enmarcaban su entrada.

¿Qué pasó con los castros tras la conquista romana?

Muchos se abandonaron y se crearon asentamientos sin murallas en valles y llanuras. Algunos castros se transformaron en poblados romanizados, y hacia el siglo II d. C. la mayoría estaban abandonados o se reutilizaban como santuarios.

¿Qué castros de Galicia se pueden visitar?

Entre los más visitados están Santa Trega, Baroña, San Cibrao de Las, Viladonga, Borneiro y Elviña. Conviene consultar horarios y tarifas antes de ir.

Fuentes y para saber más

Vuelve a la guía completa de la historia de Galicia para ver las etapas anteriores y posteriores.