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Historia · Siglos V – VI

El reino suevo de Galicia: de Hermerico a Leovigildo

Cómo los suevos se instalaron en Galicia en el siglo V, fundaron un reino con capital en Braga, se convirtieron al catolicismo con Martín de Braga y fueron absorbidos por los visigodos en el 585.

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Pequeña iglesia prerrománica de piedra con espadaña y tejado de teja roja, Santa Comba de Bande (Ourense), con un embalse y montañas al fondo
Foto: orthodoxspain · CC BY 2.0 · Wikimedia Commons · Créditos

El reino suevo fue el primer reino germánico que se estableció en Galicia, tras la caída del poder romano en la península. Los suevos entraron en Hispania en el año 409, se asentaron en el antiguo territorio de la Gallaecia y mantuvieron su reino hasta que los visigodos lo absorbieron en el 585. Fueron algo más de siglo y medio en los que el noroeste quedó, en buena parte, al margen de Roma y del resto de la península.

Esta página explica quiénes eran los suevos, cómo se organizó su reino, qué papel tuvieron Braga y Martín de Braga y qué huellas quedan. Forma parte de nuestra guía de la historia de Galicia.

El reino suevo en resumen

  • Cuándo: desde 409-411 hasta 585.
  • Dónde: el núcleo estuvo en Galicia y el norte de Portugal, con una capital en Braga (Bracara), hoy en Portugal.
  • Quiénes: un pueblo germánico llegado junto a vándalos y alanos. El pueblo suevo era minoritario respecto a la población local.
  • Fuentes principales: la crónica del obispo Hidacio de Chaves, hasta mediados del siglo V, y los textos de Isidoro de Sevilla y Gregorio de Tours.
  • Religión: paso del arrianismo al catolicismo, con Martín de Braga como figura clave.
  • Final: conquista por el rey visigodo Leovigildo en el 585.

De dónde venían los suevos

Los suevos eran un conjunto de pueblos germánicos, procedentes de la actual Europa central. En el invierno del año 406 cruzaron el Rin junto a vándalos y alanos, aprovechando la debilidad del Imperio, y en el 409 pasaron los Pirineos. Las fuentes insisten en que no formaban un grupo muy numeroso, y por eso resulta difícil saber con exactitud cuántos eran.

El reparto del 411 y el asentamiento en Galicia

En el 411, según la crónica de Hidacio, los pueblos recién llegados se repartieron la península, en un reparto que la tradición describe como un sorteo. Suevos y vándalos asdingos se quedaron con la Gallaecia, los alanos con Lusitania y Cartaginense y los vándalos silingos con la Bética. Era una Hispania en la que Roma conservaba cierta autoridad nominal, pero ya sin poder real en el noroeste.

Al principio, suevos y asdingos compartieron territorio y acabaron enfrentados. Hacia el 419, los vándalos asdingos se marcharon hacia el sur, y los suevos quedaron como único pueblo germánico en Galicia.

Hermerico y los primeros reyes

Hidacio presenta a Hermerico como el primer rey de los suevos. Con él, el grupo se estableció, firmó pactos con Roma y realizó incursiones en tierras vecinas, que causaron daños a la población local. Enfermo, cedió el poder en el 438 a su hijo Requila (reinó hasta 448), y murió en 441. Requila extendió el dominio suevo hacia el sur, hasta Mérida y Sevilla.

Con Requiario (hacia 448–456), el reino alcanzó su mayor expansión. Se le atribuye la condición de rey católico, y su matrimonio con una hija del rey visigodo Teodorico I refleja las alianzas de la época. Las fechas de este periodo varían según los autores.

La caída de Braga y la crisis del 456

En el 456, el rey visigodo Teodorico II, con el apoyo del poder romano, derrotó a Requiario junto al río Órbigo y entró en Braga. Fue una derrota grave: el rey suevo fue capturado y ejecutado, y la ciudad sufrió un duro saqueo. El reino no desapareció, pero entró en un siglo de crisis, con luchas internas y varios reyes que se disputaban el poder.

La capital: Braga y otros centros

La capital política y religiosa fue Braga, antigua Bracara Augusta romana. Otras ciudades del reino, como Lugo (Lucus), Ourense y Tui, conservaron un papel como sedes eclesiásticas. Los suevos mantuvieron buena parte de la organización romana, que ya existía, y el reino fue en esencia una superposición de una élite militar germánica sobre una población hispanorromana.

Catedral de Braga (Portugal), la antigua Bracara, capital del reino suevo
Catedral de Braga (Portugal), la antigua Bracara, capital del reino suevo Foto: John Samuel · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Martín de Braga y la conversión al catolicismo

Hacia mediados del siglo VI, el monje Martín de Braga, procedente de Panonia, llegó a Galicia y fundó el monasterio de Dumio. Más tarde fue obispo de Braga. Su obra marcó la vida religiosa del reino:

  • Presidió el Concilio de Braga del año 561, que condenó el priscilianismo, una doctrina cristiana surgida en Galicia en el siglo IV.
  • Presidió el segundo Concilio de Braga (572), en el que participaron obispos de todo el reino.
  • Escribió De correctione rusticorum («Sobre la corrección de los campesinos»), un texto contra las prácticas paganas que seguían vivas en el campo gallego.

Según Hidacio, el arrianismo llegó a la corte sueva hacia el 465, bajo el rey Remismundo y por influencia visigoda. En cuanto a la conversión posterior de los suevos al catolicismo, las fuentes no coinciden en qué rey la protagonizó. Isidoro de Sevilla señala a Teodomiro hacia el 570, mientras que Gregorio de Tours la atribuye a Carriarico hacia el 550.

Una nueva organización eclesiástica

En esta época se formó el mapa de diócesis, que se recoge en el documento conocido como Parochiale suevum. En él aparecen sedes como Braga, Lugo, Ourense, Tui o Iria y también Britonia, vinculada a los bretones llegados a la costa norte de Galicia. Esta red de obispados fue una de las herencias más duraderas del reino suevo.

El final del reino

Tras la muerte del rey Miro en el 583, durante una campaña contra los visigodos, el reino quedó sin una dirección firme. El rey visigodo Leovigildo aprovechó la situación e invadió Galicia en el 585. Depuso al último rey suevo, Audeca, y el territorio pasó a formar parte del reino visigodo. Aunque el reino desapareció, la Iglesia y buena parte de la organización local siguieron funcionando.

Qué dejaron los suevos en Galicia

  • Topónimos de origen germánico: muchos pueblos gallegos llevan nombres derivados de personas de origen germánico, como Gondomar o Guitiriz.
  • Palabras: el gallego conserva algunas palabras de origen germánico, como roubar.
  • La red eclesiástica: diócesis y sedes que sobrevivieron durante siglos.
  • Una identidad propia: el reino suevo se considera con frecuencia el primer reino con base en Galicia, una idea que se debate y que debe tomarse con cautela, porque no existía una conciencia de «nación gallega» en el sentido actual.

Mitos y realidades

  • No fue una invasión masiva. Los suevos eran un grupo reducido y la mayoría de los habitantes siguieron siendo hispanorromanos.
  • No hay una arqueología suevia abundante. Se han encontrado pocos restos materiales claramente suevos, y por eso los historiadores se apoyan mucho en las crónicas, sobre todo en Hidacio.
  • La conversión no fue un episodio único. Hubo etapas y cambios de rumbo entre el arrianismo y el catolicismo, y los propios autores antiguos no coinciden en las fechas.

Qué ver y cómo seguir las huellas

  • Braga (Portugal): la antigua capital, con su catedral y sus museos, a poco más de una hora de Vigo.
  • Santa Comba de Bande (Ourense): una iglesia prerrománica, de datación discutida, que suele situarse en época visigoda, y que ilustra la arquitectura de esos siglos. Está cerca del campamento romano de Aquis Querquennis.
  • Mondoñedo y la Mariña: la zona de la antigua diócesis de Britonia, ligada a los bretones.
  • Consulta antes de ir: los horarios y condiciones de acceso a iglesias y museos cambian.
Iglesia de Santa Comba de Bande (Ourense), de época prerrománica
Iglesia de Santa Comba de Bande (Ourense), de época prerrománica Foto: Vicenç Valcárcel Pérez · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Preguntas frecuentes sobre el reino suevo de Galicia

¿Quiénes eran los suevos?

Un pueblo germánico que cruzó el Rin a comienzos del siglo V y entró en Hispania en el 409 junto a vándalos y alanos. Se establecieron en Galicia y fundaron un reino.

¿Cuándo llegaron los suevos a Galicia?

Entraron en la península en el año 409 y, según Hidacio, se repartieron el territorio en el 411. Galicia quedó para los suevos y los vándalos asdingos.

¿Cuál fue la capital del reino suevo?

Braga, la antigua Bracara Augusta, hoy en Portugal. Otras ciudades como Lugo, Ourense o Tui fueron sedes eclesiásticas importantes.

¿Fue el reino suevo el primer reino de Galicia?

Se suele presentar así, porque fue la primera estructura política con base en Galicia tras Roma. Es una simplificación: el reino abarcaba también el norte de Portugal y no existía una identidad gallega en sentido moderno.

¿Qué hizo Martín de Braga?

Fue un monje y obispo del siglo VI que organizó la Iglesia del reino, presidió concilios en Braga y escribió una obra contra las supersticiones paganas del campo.

¿Cómo terminó el reino suevo?

En el 585, el rey visigodo Leovigildo conquistó Galicia y depuso al último rey suevo, Audeca. El territorio se integró en el reino visigodo.

¿Qué queda de los suevos en Galicia?

Sobre todo topónimos de origen germánico, algunas palabras y la red de diócesis. Hay pocos restos materiales claramente suevos.

Fuentes y para saber más

Vuelve a la guía completa de la historia de Galicia para ver las etapas anteriores y posteriores.