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Historia · Siglos II a. C. – V d. C.

La romanización de Galicia: de la conquista romana a la Gallaecia

Cómo conquistó Roma el noroeste, qué cambió con la romanización (ciudades, vías, minas, latín) y qué huellas romanas puedes visitar hoy en Galicia.

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Puerta monumental reconstruida con arco de piedra en el campamento romano de Aquis Querquennis, en Bande (Ourense), rodeada de arbolado
Foto: Luis Miguel Bugallo Sánchez (Lmbuga) · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons · Créditos

La romanización de Galicia fue el proceso por el que el noroeste peninsular, habitado por las comunidades de la cultura castreña, se integró en el Imperio romano entre los siglos II a. C. y V d. C. Roma trajo ciudades planificadas, calzadas, minas de oro a gran escala, el derecho y el latín, la lengua de la que acabaría naciendo el gallego. No fue una sustitución inmediata, sino un cambio gradual en el que convivieron novedades y continuidades.

Esta página explica cómo fue la conquista, cómo se organizó la provincia de la Gallaecia, qué cambió en la vida de sus habitantes y qué restos romanos puedes visitar hoy. Forma parte de nuestra guía de la historia de Galicia.

La romanización de Galicia en resumen

  • Cuándo: desde las primeras expediciones del siglo II a. C. hasta el siglo V d. C., con la conquista consolidada hacia el 19 a. C.
  • Cómo: campañas militares, pactos, fundación de ciudades y una nueva organización administrativa.
  • Capitales: Lucus Augusti (Lugo), Bracara Augusta (Braga) y Asturica Augusta (Astorga), cabeceras de tres conventos jurídicos.
  • Qué cambió: ciudades, calzadas, minería del oro, villas rurales, el latín y, más tarde, el cristianismo.
  • Qué quedó: la muralla de Lugo, la Torre de Hércules, puentes, termas y campamentos, además de la lengua y el nombre de Galicia.

Las primeras expediciones romanas

El inicio de la romanización suele datarse con la expedición del general Décimo Junio Bruto, «el Galaico», en el 137 a. C., que venció a los galaicos y llegó hasta el Miño. Fue sobre todo una demostración del poder de Roma, más que una ocupación real del territorio. Otras fuentes fechan esa primera expedición hacia el 132 a. C.

Durante el siglo I a. C. hubo comercio, sobre todo costero, y nuevas expediciones: las de Craso, Perpenna y Julio César, que en el 61 a. C. avanzó por el norte de Lusitania y llegó por mar a Brigantium (A Coruña). Cuando Augusto emprendió las guerras cántabras, el noroeste ya servía como base de operaciones.

La conquista bajo Augusto

Las campañas de Augusto culminaron la conquista. Entre ellas se cuenta la legendaria batalla del Monte Medulio, cuya localización se discute. Se proclamó la paz hacia el 23 a. C., aunque la resistencia en las fronteras astur y cántabra duró hasta el 19 a. C. Desde entonces, el noroeste quedó integrado en el Imperio.

La organización de la Gallaecia

El territorio perteneció primero a Lusitania y después a la Tarraconense. Se dividió en conventos jurídicos, circunscripciones administrativas y judiciales:

  • Convento lucense, con capital en Lucus Augusti (Lugo).
  • Convento bracarense, con capital en Bracara Augusta (Braga, hoy en Portugal).
  • Convento asturicense, con capital en Asturica Augusta (Astorga).

La reforma de Diocleciano, hacia el año 298, reunió estos conventos en una provincia propia, la Gallaecia, separada de la Tarraconense. De este nombre procede el de Galicia, aunque el territorio romano era mucho más amplio que la Galicia actual. Las fechas y los detalles de estos cambios varían según la fuente.

El sistema de comunidades de los castros (los populi y los castella) sirvió de base para esta organización, y hacia el año 74 d. C. se concedió el derecho latino (ius Latii) a toda la península.

Ciudades romanas: Lucus Augusti y otras

Roma fundó o transformó núcleos urbanos que se convirtieron en capitales. Lucus Augusti se fundó hacia el 13 a. C. sobre un campamento militar, a cargo de Paulo Fabio Máximo en nombre de Augusto (otras fuentes dan fechas entre el 15 y el 13 a. C.). Bracara Augusta y Asturica Augusta siguieron un camino similar. En la costa, Brigantium era un puerto clave en las rutas atlánticas, protegido por el faro que hoy conocemos como Torre de Hércules.

Muralla romana de Lugo, construida entre los siglos III y IV
Muralla romana de Lugo, construida entre los siglos III y IV Foto: Simon Burchell · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Aquis Querquennis: un campamento militar en Bande

En Baños de Bande (Ourense), junto al río Limia, se conservan los restos de Aquis Querquennis, un campamento militar de unas 2,5 hectáreas construido en el siglo I para vigilar la calzada. Estuvo ocupado desde el último cuarto del siglo I hasta los años 20 del siglo II, y junto a él funcionó después una mansio, una posada para viajeros. Tenía muralla con torres, cuatro puertas, cuartel general, graneros y hospital. Se cree que alojó a una cohorte de la legión VII Gemina. Fue declarado bien de interés cultural en 2018.

Las calzadas romanas

La red de vías comunicó las capitales y facilitó el movimiento de tropas, mercancías y personas. Las cuatro grandes vías de la Gallaecia aparecen numeradas del XVII al XX en el itinerario romano:

Campamento romano de Aquis Querquennis, en Bande (Ourense), junto a la Vía XVIII
Campamento romano de Aquis Querquennis, en Bande (Ourense), junto a la Vía XVIII Foto: Luis Migual Bugallo Sánchez · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons
  • Vía XVIII o Vía Nova, entre Braga y Astorga, a su paso por Ourense y el campamento de Aquis Querquennis.
  • Vía XIX, que unía las capitales de los tres conventos (Braga, Lugo y Astorga), y cuyo trazado pasa por lugares como Palas de Rei y Lugo. Hoy parte de su recorrido coincide con el Camino Primitivo.

Junto a las calzadas se levantaron mansiones y puentes, y muchas de esas paradas dieron origen a poblaciones.

La minería del oro

La riqueza minera, sobre todo en oro, fue uno de los principales intereses de Roma. Tras la conquista comenzaron las explotaciones a gran escala, dirigidas por el Estado o por particulares, con mano de obra esclava. Los romanos usaron el sistema de ruina montium, que arrasaba el terreno con agua embalsada y cuyo ejemplo más conocido está en Las Médulas (León). En Galicia, el túnel de Montefurado, en Quiroga (Lugo), es una obra minera romana del siglo II que desviaba el río Sil para extraer oro. La minería decayó a lo largo del siglo II.

Campo, villas y vida cotidiana

Los medios de subsistencia siguieron siendo los mismos: agricultura y ganadería. Se introdujo la villa romana, una residencia rural y explotación agrícola que se extendió sobre todo desde el siglo III. Los castros no desaparecieron de golpe: muchos se abandonaron y se crearon asentamientos sin murallas en valles y llanuras, pero la aristocracia indígena romanizada y la población rural mantuvieron su estructura social durante mucho tiempo.

Lengua y religión

El latín fue sustituyendo a las lenguas anteriores, un proceso que probablemente se completó hacia el siglo III. Los topónimos y nombres de personas de origen prerromano sobrevivieron en parte. De esa mezcla nació, siglos después, la lengua gallega.

En religión, los cultos indígenas convivieron con los romanos. En Lugo se conserva una domus con un templo y un ara dedicada a Mitra, un hallazgo único en el noroeste peninsular. El cristianismo llegó probablemente a mediados del siglo III, de la mano de soldados de la legión VII Gemina, y a finales del siglo IV destacó la difusión del priscilianismo, un movimiento cristiano nacido en Gallaecia.

El patrimonio romano de Galicia

  • Muralla romana de Lugo. Construida en la segunda mitad del siglo III y completada hacia el siglo IV, conserva unas 71 de sus 85 torres originales, diez puertas (cinco romanas) y un paseo de ronda, el adarve. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 2000.
  • Termas romanas de Lugo. Del siglo II, conservan el vestuario y una sala de baños, hoy dentro de un balneario.
  • Puente romano y domus de Lugo. El puente sobre el Miño, del siglo I, fue paso de la Vía XIX. En la ciudad se conservan la domus del Mitreo y la Casa de los Mosaicos.
  • Torre de Hércules (A Coruña). Faro romano de finales del siglo I, obra, según la inscripción, de Cayo Sevio Lupo. Es el único faro romano conservado que sigue en uso y Patrimonio de la Humanidad desde 2009.
  • Ponte Vella de Ourense. Puente de origen romano, reconstruido varias veces.
  • Aquis Querquennis (Bande). El campamento militar y su centro de interpretación.
  • Santa Eulalia de Bóveda (Lugo). Un conjunto tardorromano con pinturas murales, a unos 14 kilómetros de Lugo, cuya función sigue siendo un misterio.
Torre de Hércules, en A Coruña, faro romano de finales del siglo I
Torre de Hércules, en A Coruña, faro romano de finales del siglo I Foto: Luis Miguel Bugallo Sáchez (Lmbuga) · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons
Santa Eulalia de Bóveda (Lugo), conjunto tardorromano con pinturas murales
Santa Eulalia de Bóveda (Lugo), conjunto tardorromano con pinturas murales Foto: amaianos from Galicia · CC BY 2.0 · Wikimedia Commons
Ponte Vella de Ourense, de origen romano y reconstruida varias veces
Ponte Vella de Ourense, de origen romano y reconstruida varias veces Foto: Simon Burchell · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

El final del dominio romano

En el año 409, suevos, vándalos y alanos entraron en la península. En 411, el rey suevo Hermerico firmó un tratado con Roma, y el reino suevo acabó quedando reducido a Galicia, el norte de Portugal y el extremo occidental de León. Es el comienzo del reino suevo, la etapa siguiente de la historia gallega.

El legado de Roma en Galicia

  • La lengua: el gallego procede del latín.
  • Las ciudades: Lugo conserva su trazado y su muralla, y el recinto romano marcó siglos de historia urbana.
  • Las rutas: partes del trazado de las calzadas siguen presentes en los caminos actuales.
  • El nombre: Gallaecia es el origen de Galicia.

Mitos y realidades

  • La romanización no borró lo anterior. Fue un proceso complejo en el que convivieron cambios y continuidades, y la cultura castreña no desapareció de un día para otro.
  • Hércules no construyó la Torre. La leyenda de Hércules y el gigante Gerión es una tradición posterior; el faro es una obra romana. Algunos cronistas medievales atribuyeron la obra a Julio César, probablemente por una lectura errónea de la inscripción.
  • La muralla de Lugo no es de la fundación de la ciudad. La ciudad se fundó hacia el 13 a. C., pero la muralla es del siglo III-IV, de época tardorromana.

Cómo visitar la Galicia romana

  • Lugo: muralla, termas, puente y domus, en una visita de un día, con Santa Eulalia de Bóveda como parada cercana.
  • A Coruña: la Torre de Hércules, al final del paseo marítimo.
  • Ourense y Bande: la Ponte Vella y el campamento de Aquis Querquennis, junto al embalse de As Conchas.
  • Consulta antes de ir: los horarios y condiciones de acceso de termas, centros de interpretación y torres cambian.

Preguntas frecuentes sobre la romanización de Galicia

¿Cuándo llegaron los romanos a Galicia?

Las primeras expediciones son del siglo II a. C. (la de Décimo Junio Bruto, hacia el 137 a. C.). La conquista se consolidó en tiempos de Augusto, hacia el 19 a. C.

¿Qué fue la Gallaecia romana?

Fue la provincia romana del noroeste, organizada en conventos jurídicos con capitales en Lugo, Braga y Astorga. Desde la reforma de Diocleciano, hacia el 298, se constituyó como provincia propia, mucho más extensa que la Galicia actual.

¿Qué ciudades fundaron los romanos en Galicia?

Lucus Augusti (Lugo) se fundó hacia el 13 a. C., y Bracara Augusta (Braga) y Asturica Augusta (Astorga) completaban las capitales de los conventos. En la costa, Brigantium (A Coruña) era un puerto clave.

¿Para qué querían los romanos el noroeste?

Sobre todo por su riqueza minera, en especial el oro, y por su posición estratégica en las rutas atlánticas.

¿Qué dejaron los romanos en Galicia?

Ciudades, calzadas, puentes, murallas, el faro de la Torre de Hércules, termas y el latín, la base de la lengua gallega. Entre los monumentos más importantes están la muralla de Lugo y la Torre de Hércules.

¿Cuántas torres tiene la muralla romana de Lugo?

Tenía 85 u 86 torres originales y se conservan 71. La cifra varía según la fuente. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 2000.

¿Cuándo terminó el dominio romano en Galicia?

Con la entrada de suevos, vándalos y alanos en el año 409 y el establecimiento del reino suevo, que se consolidó a lo largo del siglo V.

Fuentes y para saber más

Vuelve a la guía completa de la historia de Galicia para ver las etapas anteriores y posteriores.